lunes, 9 de junio de 2008

DIFERENCIA ENTRE CLARIVIDENCIA Y TELEPATÍA

Aunque no existe un límite bien definido entre la clarividencia y la telepatía la diferencia que existe entre ellas, es que, en el caso de la telepatía es cuando una persona transmite a otra; en el caso de la clarividencia no hay más que un aparato receptor (el clarividente) el cual ve, siente y percibe por sí mismo cualquier objeto o acontecimiento aún siendo remoto en el espacio y el tiempo, sin que como en el caso de la telepatía haya nadie que lo transmita. En definitiva, la telepatía está justamente en relación entre dos personas, mientras que la clarividencia se produce en las confrontaciones de cualquier acontecimiento extrínseco en el que percibe. No obstante no podemos decir con precisión en donde empieza una y en donde acaba la otra, pues la mayoría de los investigadores afirman que la telepatía es una forma particular de clarividencia. Si tuviéramos que definir con más acierto la clarividencia, diríamos que es la facultad propia de ciertas personas que, en circunstancias especiales, perciben acontecimientos en el espacio o en el tiempo, sin la participación de los sentidos empíricos en modo tal de excluir que los conocimientos adquiridos se originen por una mentalidad extrínseca al que percibe.

Así como en el caso de la telepatía no son necesarias condiciones especiales entre los individuos, en la clarividencia ha de haber un sentimiento afectivo entre la persona que recibe y la persona de quien se recibe.

Los clarividentes tienen manifestaciones paranormales a una edad muy temprana, entre la infancia y la adolescencia. Normalmente no pueden hacer pronósticos sobre su propio futuro pues es muy raro que puedan obtener información sobre ellos mismos. Estas percepciones que se han mostrado en edad temprana se van incrementando en la edad adulta y aumentan considerablemente en la madurez.
Suelen recibir las percepciones a través de símbolos que a veces resultan difíciles de interpretar.

La telepatía espontánea se da más comúnmente entre personas que se hallan distantes, produciéndose sueños telepáticos, emociones repentinas injustificadas que se refieren a la salud o a la vida de un ser querido, o advertencias de sucesos futuros o bien alucinaciones telepáticas recibidas con los sentidos del oído o vista.
Con el factor telepático se podrían muy bien explicar acontecimientos de otras épocas que fueron atribuidos a milagros, brujería o ilusiones.

Para que la fuerza telepática funcione, es necesario un sentimiento afectivo entre la persona que transmite y la persona que recibe. Los casos más comunes de telepatía espontánea son las comunicaciones espirituales entre individuos que se hallan a gran distancia, alucinaciones telepáticas con visión o sonido, sueños telepáticos, emociones repentinas e injustificadas que se refieren a la salud o peligro de muerte de seres queridos o advertencias de acontecimientos futuros.

Tanto en las profecías, como en los fenómenos mediúmnicos, radiestesia, videncia, y otros más, la transmisión del pensamiento juega un papel muy importante. La mayoría de las personas que se dedican a la práctica del ocultismo afirman que incluso antes de que el cliente o paciente se siente para hacer la consulta, ya han captado mediante la lectura del pensamiento datos muy importantes de él.

Es casi seguro que todos nosotros más de una vez hemos sentido la necesidad de hacer algo de forma impulsiva y después de nuestra acción descubrimos que hemos acertado al seguir ese impulso y a esta sensación de realizar algo impulsivamente le hemos dado el nombre de sexto sentido. Ese sexto sentido o supersentido que pertenece al consciente está localizado más allá de los sentidos del oído, gusto, tacto y olfato.
Eileen J. Garret decía que la telepatía era una parte de la facultad creativa, estando convencido además de que el superconsciente y el supersentido pueden ayudarnos a crear una nueva existencia: "Si aceptan la idea de que son capaces de mejorarse ustedes mismos en cualquier cosa, entonces pueden lograrlo desarrollando poderes de telepatía, de clarividencia y de teleescucha."

La radio mental o teleescucha es la facultad de la inteligencia humana que hace que, al nivel del consciente de la mente, se reciban las comunicaciones a través de la palabra hablada del nivel del superconsciente de la propia mente o la de otros. Para obtener resultados positivos en la teleescucha habría que encontrase en un estado parcialmente subjetivo, como en un estado de duermevela o concentración profunda y de esta forma ser capaces de escuchar los pensamientos del propio superconsciente.

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